La cueva de las maravillas

¿Que tal, queridos lectores anónimos?

El post de hoy es bastante especial, pues es la pura esencia de lo que al fin y al cabo quiero transmitir y enseñar en este blog. Asturias esconde muchas sorpresas, pero la mayoría de ellas solo son conocidas por la gente local que las tiene cerca y poco más. Creo que es el caso de este sitio que vais a ver.

Se trata de una cueva espectacular situada en la costa central, no voy a decir exactamente donde. ¿Porqué? Por dos razones; porque pienso que lugares como este merecen seguir siendo “secretos” (¿os acordáis de cuando nadie conocía Gulpiyuri?) y porque la verdad es que acceder a esta cueva es un poco “peliagudo”, y no quiero sentirme responsable si alguien se la pega intentando bajar! 😀

De todas formas, no es difícil de encontrar si investigais un poco, ni es demasiado complicado llegar a ella, aunque hay que ir con cuidado. Para que os hagáis una idea, por aquí es por donde hay que bajar.

Insta-12
A la derecha podéis ver el caminito que desciende serpenteando por el acantilado.

Os cuento mi experiencia. Yo fui para allí un día cualquiera, tras leer sobre este sitio en una web sobre rutas por Asturias. El caso es que no era el día ni la hora mas indicados, pues había mucho mar y la marea, aunque baja, ya llevaba subiendo un buen rato. Esto me dejaba poco tiempo para exploraciones porque si la marea sube mucho puede llegar a tapar la entrada/salida y como poco puede hacer que tengas que salir de allí nadando…

Además de eso pronto me di cuenta de que bajar solo hasta allí era un poco temerario, y de que mis playeros de andar por la calle tampoco eran los mas indicados para descender por una pendiente bastante pronunciada y que además resbalaba debido a que el camino a menudo no era más que unas cuantas piedras sueltas. Por cierto, el último tramo se complica pues hay que bajar por una pared de piedra de unos 3 metros, pero hay una cuerda convenientemente puesta para facilitar la tarea.

Una vez abajo, tardé un poco en encontrar la entrada a la cueva, de hecho pensaba que quizás había llegado tarde y el mar la había cubierto, hasta que di con ella a unos 50 metros de donde estaba la pared con la cuerda.

Insta-5
Por aquí se entra a la cueva. ¿Quién dijo miedo?

En la foto no se ve, pero debajo hay un charco bastante grande y las posibilidades de entrar sin mojar los playeros eran pocas, así que tuve que descalzarme y dejarlos fuera.

Dentro, el ambiente era imponente. La verdad es que entre que estaba solo, la cueva era bastante oscura y el sonido del mar rugiendo y amenazando con entrar, yo estaba un poco acojonado. Y por si fuera poco el tiempo iba en mi contra, así que no me quise entretener demasiado ahí dentro. Tenía esa extraña sensación de urgencia, de que no debería de estar allí.

Aún así el rato que pasé en la cueva fue toda una experiencia, especialmente cuando caminé hacia el fondo y me dirigí a una galería por la que entraban las olas formando una especie de playa interior, la cual podéis ver en una de las fotos de arriba. Para este tramo tuve que utilizar una linterna, pues es una zona bastante oscura llena de piedras resbaladizas y traicioneras. Mejor ver donde se pisa. Pasado esto, miré hacia arriba y lo que vi me dejó sin palabras; una cúpula de piedra natural de enormes dimensiones que me impresionó muchísimo, quizás la mayor sorpresa que me he llevado en Asturias hasta ahora. Solo por esto vale la pena bajar hasta aquí, os lo aseguro! Por eso no voy a enseñaros la foto de la cúpula, que la tengo, pero las dos dimensiones se quedan muy cortas como para hacerle justicia a esta obra de la naturaleza, así que mejor lo veis con vuestros propios ojos 😉

Después de ver esto me quedé satisfecho y decidí que era el momento de salir pitando de allí ya que la marea estaba subiendo rápidamente, pero no sin hacer antes una de mis clásicas fotos, que no podía faltar.

Insta-11
Parece ser que la lente estaba empañada, dando lugar a ese extraño efecto de luz difuminada que por otra parte no queda del todo mal, ¿no?

Así que ya sabéis, si os animáis a visitar esta “Cueva de las maravillas”, que en realidad tiene otro nombre, debéis ir en marea baja, con poco mar, calzado que agarre bien y a ser posible en compañía de alguien. Osea, todo lo contrario a lo que hice yo 😀

Bueno, espero que hayáis disfrutado de esta pequeña aventura. No olvidéis que siempre podéis preguntarme cualquier cosa respecto a los lugares que muestro en el blog, por si tenéis alguna duda.

Hasta otra!

PD: Hoy es el último día de fotos a 18€ en la tienda, aprovechad si necesitáis decorar vuestra casa, bar, oficina…lo que sea!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s